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EL MADRID MÁS CASTIZO

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Hablar de Madrid es hablar de todo, como muchos comentan por resumir muy brevemente lo que pueden encontrar en su viaje a la capital de España: “tiene de todo”, “hay de todo”, “encuentras de todo”, y así, todo.

 

Pero empezar a enumerar sus monumentos, museos, parques y exposiciones sería interminable porque seguro que se les olvidaría alguno y vuelta a empezar. Por no hablar de las actividades lúdicas que en ella pueden encontrar y disfrutar. O de su gastronomía y restaurantes, o de sus comercios y zonas de tiendas, o de sus galerías y exposiciones de arte, o de sus conciertos y eventos, o de…  todo. Y de ahí al cielo.

 

Pero ustedes saben que existe un Madrid castizo donde hasta el habla es particular y puede que necesiten hasta un diccionario para no perderse demasiado en las conversaciones y con algo de práctica hasta poder pasar por un gato más. Y esa es la ciudad que deben conocer y en la que deben introducirse y vivirla en toda su esencia.

 

Porque hay costumbres muy de Madrid, como la hora del vermut, que deben asimilar como propias porque merece la pena. Al menos mientras estén en la capital porque también es típico de la villa y también es algo digno de contarse.

 

Así que olvidando la dieta por unos días en este viaje pueden comenzar por recorrer las rutas de las tapas. Aunque el origen de esta palabra y su uso no está claro, parece que sus orígenes están en el siglo XIII, bajo el reinado de Alfonso X el Sabio, el cual impuso que se sirviera un bocado de comida junto a la bebida que los mesoneros sirvieran. Esto se hizo para prevenir los efectos perjudiciales del alcohol. Si bien, según otras fuentes populares el origen de la tapa está en Sevilla donde había tantas moscas que para evitar que entraran en los vasos de vino en las tabernas se ponía una rebanada de pan con algún embutido encina, a modo de “tapa”, aunque también se dice que proviene de la “tapa” empleada para tapar la fuente donde se guardaban los aperitivos a los que también se dio en llamar “tapas”. Sea como fuere, lo mejor es que se olviden en esta visita de etimologías y semánticas, y se centren en disfrutar y degustar de algo tan madrileño como la hora del aperitivo visitando sus bares más castizos.

 

Visiten revista de Expedia y en su próxima visita a Madrid lleven sus rutas ya preparadas y algo de ayuno previo no les vendría mal. Buen provecho.