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Energía en crudo y gancho pop en Sónar de Noche

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La electrónica es un género muy permeable a múltiples sonidos y géneros; tanto que es evidente que está presente en todos los procesos de producción del pop y el mainstream actual. En ese sentido, la música de baile y el rock comparten también muchos postulados y elementos, pero especialmente uno de esencial: la energía.

 

 

Ese vigor y potencia que define a ambos géneros sirve como anclaje y punto de partida a varios de los shows más espectaculares de Sónar Noche. De hecho, el festival recibe este año a dos grupos claramente representativos de este feliz binomio: el dúo francés Justice, que siempre han tenido clara la fórmula electrohouse infeccioso + vigor escénico, que les ha dado siempre muy buenos resultados; y Soulwax, el grupo comandado por los hermanos Dewaele (2manydjs), uno de los proyectos que mejor han sabido explorar las enormes posibilidades de unir guitarras rock-kraut-pop con música de baile.

 

 

La espectacularidad de la puesta en escena, el poderío rítmico y una especial atención al tratamiento vocal y melódico son otras características comunes en proyectos y artistas tan importantes en la programación de Sónar 2017 como Moderat (el trío formado por los dos miembros de Modeselektor y Apparat, en el que la voz de este último tiene un papel esencial), DJ Shadow (quien siempre ha incluido sonidos muy dispares en sus discos a través del sampler) o Little Dragon, que combinan con gran soltura y talento estribillos pop con ritmos sintéticos contemporáneos.

 

 

Otro que se mueve con asombrosa naturalidad entre géneros es Nicolas Jaar. El artista chileno siempre ha jugado con inteligencia con las voces presentes en sus discos, en los que el pop y las guitarras new wave suelen ser muy habituales (el más reciente, “Sirens“, es un perfecto ejemplo de ello). La potencia y espectacularidad están muy presentes también en los shows de Vitalic, cercano en espíritu y actitud a sus paisanos Justice; y el pop y los tratamientos vocales y melódicos son elementos esenciales en el trabajo de Cashmere Cat, quien ha contado con una amplia nómina de vocalistas para su último álbum, “9“.

 

Por último, si hablamos de la mezcla de guitarras y electrónica de baile, capítulo aparte merece la figura de Fran Lenaers, DJ pionero en la conjunción de esos elementos y personaje central en las interminables noches valencianas previas a la explosión de la Ruta del Bakalao. Lenaers era capaz de pinchar en sus sesiones pop británico de los 80, electronic body music, trance y new wave, y no solo salir airoso de la combinación si no crear un universo personal con esos sonidos, inspirando a toda una generación de DJs en España en los años 90 y décadas posteriores.