
El Festival Cruïlla 2026 volverá a demostrar que su propuesta cultural va mucho más allá de la música. La edición de 2026 reforzará su apuesta por las artes escénicas con una programación de danza que reunirá tradición, cultura urbana, participación comunitaria y experimentación contemporánea en el Escenario Bonpreu Esclat.
Durante tres jornadas, el festival transformará este espacio en un punto de encuentro para bailarines, compañías, comunidades y público, con exhibiciones, batallas, espectáculos y experiencias participativas que reflejan la diversidad de lenguajes que conviven actualmente en la danza.
La programación ha sido comisariada por segundo año consecutivo por Brodas Bros, una de las compañías de danza urbana más reconocidas del país, que vuelve a aportar su mirada para construir una propuesta capaz de conectar raíces culturales, innovación artística y participación colectiva.
La programación arrancará el jueves 9 de julio con la actuación de Professor Cunningham and His Old School, una de las formaciones de referencia dentro de la escena internacional del swing.
Liderada por Adrian Cunningham, la banda llevará al público a los sonidos del hot jazz, el swing clásico y el rhythm & blues de Nueva Orleans, marcando el inicio de una jornada dedicada al baile social y la cultura participativa.
A continuación, la comunidad Barcelona Lindy Hoppers convertirá el festival en una gran pista de baile abierta con competiciones, exhibiciones y espacios de baile social donde bailarines y asistentes podrán compartir la experiencia del lindy hop en un entorno accesible y festivo.
La jornada del viernes pondrá el foco en las danzas urbanas africanas con la celebración de OYOFE Battle, una competición que reunirá bailarines procedentes de países como Nigeria, Ghana, Camerún, Congo, Costa de Marfil o Gabón, además de representantes de la diáspora africana.
La propuesta busca reivindicar la influencia de estos movimientos culturales en muchas de las expresiones urbanas contemporáneas. Cada participante deberá bailar tanto con su propia música como con la de su rival, además de enfrentarse a una tercera selección sorpresa propuesta por el DJ.
El resultado será una celebración de la creatividad, la improvisación y la diversidad cultural a través del movimiento.
Una de las grandes novedades de esta edición será la presentación de BŌ, el nuevo espectáculo de Brodas Bros, que podrá verse tanto el viernes como el sábado.
La propuesta parte del tradicional baile de bastones catalán para dialogar con disciplinas como el hip-hop, el popping, el locking o el breakdance.
Creado junto a los Bastoners de Sant Cugat, el espectáculo utiliza el bastón como símbolo de conexión entre generaciones, culturas y formas de expresión, demostrando cómo la tradición puede seguir evolucionando sin perder su identidad.
La presencia de los Bastoners también se extenderá a distintos momentos de la programación mediante intervenciones que reforzarán el diálogo entre patrimonio popular y cultura contemporánea.
La actividad de Brodas Bros irá más allá de su propio espectáculo. La compañía ha diseñado diferentes intervenciones destinadas a dinamizar las competiciones y conectar los distintos lenguajes presentes en la programación.
Entre ellas destaca la participación de UKA Junior y la Battle Crew vs Crew, que reunirá a colectivos como Streetlive, The Rootz, Dothis y Locure en una exhibición de técnica, creatividad y trabajo colectivo.
El sábado arrancará con la Battle All Styles, abierta a múltiples disciplinas de danza urbana y centrada en la improvisación y la personalidad de cada participante.
La clausura llegará con la Battle Experimental, una propuesta que rompe con los formatos competitivos tradicionales. Sin jueces ni clasificaciones, músicos y bailarines crearán cada ronda en directo, poniendo el foco en la escucha, la colaboración y el intercambio artístico.
Con esta programación, Cruïlla refuerza su voluntad de convertirse en un espacio donde diferentes disciplinas artísticas conviven y dialogan en igualdad de condiciones.
La danza aparece aquí no solo como espectáculo, sino también como herramienta de encuentro entre comunidades, culturas y generaciones. Desde el swing hasta las danzas urbanas africanas, pasando por la cultura popular catalana y la experimentación contemporánea, la propuesta refleja una idea de cultura abierta, participativa y en constante transformación.
Una visión que encaja plenamente con el espíritu de un festival que entiende la creación artística como un espacio compartido y colectivo.