
En pleno corazón del Eixample, PATARA se ha convertido en uno de los fenómenos gastronómicos más singulares de Barcelona gracias a una propuesta que fusiona la cocina española con la india desde una mirada contemporánea, creativa y profundamente sensorial.
Impulsado por el emprendedor indio Parm Dhillon, que tras más de 27 años en España decidió apostar por su verdadera pasión, PATARA nace como un espacio donde gastronomía, coctelería y experiencia social se entrelazan. “Quería un lugar que transmitiera energía, hospitalidad y autenticidad; un punto de encuentro donde culturas distintas dialogaran de forma natural”, explica su fundador.
La propuesta culinaria está liderada por Diksha Sachdeva, Creative Culinary del proyecto, quien plantea una reinterpretación de la cocina española incorporando aromas, especias y matices del subcontinente indio. El resultado es una carta de tapas y platos que se mueven entre lo reconocible y lo inesperado, manteniendo el equilibrio entre tradición e innovación.
Entre los platos más destacados se encuentran la tempura de langostinos con chutney de mango, las Ocean Kofta —albóndigas de calamar en tempura ligera—, la Nvab, ternera marinada con especias suaves y salsa de yogur y pepino, o el Katsu Affair, un sándwich crujiente de pollo reinterpretado desde la perspectiva india, con salsa inspirada en el butter chicken.
Cada plato funciona como un diálogo cultural que respeta el origen de ambas cocinas y, al mismo tiempo, las empuja hacia nuevos territorios de sabor.
En PATARA, la experiencia no se entiende sin su cuidada carta de cócteles de autor, concebidos como parte esencial del concepto. Creaciones como el Patara Colada, el Hot Margarita, el Filthy Chai o el Rockstar Martini combinan destilados premium, técnicas contemporáneas y guiños aromáticos a la India, dando lugar a bebidas complejas, elegantes y sorprendentes.
El concepto de maridaje atraviesa toda la propuesta: tapas y cócteles se piensan conjuntamente para crear armonías audaces que elevan la experiencia gastronómica.
El diseño del espacio, ideado por el director creativo Tanny y desarrollado por la diseñadora Michaela Kocheva, gira en torno a una idea tan provocadora como clara: explorar 50 tonos de rojo. Burdeos, terracotas y matices dorados envuelven el local en una atmósfera cálida y sofisticada que remite a los hoteles boutique neoyorquinos de los años 70 y 80.
El resultado es un ambiente íntimo, vibrante y nocturno, pensado para alargar la experiencia y convertir cada visita en un ritual social.
Tras el éxito de sus primeras colaboraciones con marcas como UGG o Yellow Shop, PATARA ha ampliado su universo con un servicio de catering personalizado, trasladando su identidad gastronómica y coctelera a eventos privados y corporativos. Una propuesta flexible, coherente y sensorial que mantiene intacta la esencia del restaurante.
Con su apuesta por la fusión, el diseño y el maridaje creativo, PATARA se consolida como uno de los espacios gastronómicos más estimulantes del Eixample y como un punto de encuentro imprescindible para quienes buscan experiencias diferentes en la ciudad.