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Descripción

Diego Delso, delso.photo, Licencia CC-BY-SA

 
El Rocío, a pocos kilómetros de Sevilla, es una pequeña aldea del municipio de Almonte (Huelva), situada a 15 kilómetros de Matalascañas, a la que se accede por un camino que bordea el Parque Nacional de Doñana, dándole a ese camino unas vistas incomparables y una auténtica belleza.

 

Es una zona de casas pequeñas y blancas, de mucha tradición, toda ella rodeando la Ermita de la Virgen del Rocío, donde reside la Blanca Paloma. Nombre que se le da a esta Virgen y de la que existen miles de devotos que semanalmente van a venerarla.

 

Sus singulares características urbanísticas y paisajísticas la convierten en un lugar único para vivir el fervor religioso hacia la “Blanca Paloma” y la placidez natural de Doñana. La actividad romera muy vinculada al caballo ha configurado la aldea como paraje ideal para la práctica de actividades ecuestres, convirtiéndose en el principal referente de la Comarca en la organización de concursos hípicos.

 

Durante la Romería del Rocío, más de un millón de personas se acerca a este lugar en la provincia de Huelva para venerar a la Virgen, dándole un colorido espectacular a esta aldea. Una Virgen que data del siglo XIV.

 

Hotel La Malvasía

El Hotel La Malvasía de la cadena Kaizen Hoteles, más que una casa rociera, es una mezcla armoniosa entre lo rústico y lo elegante, en un entorno excepcional que destaca por sus paisajes, su naturaleza y su autenticidad. Una decoración provenzal, que transmite la esencia del entorno y que se fusiona, a la perfección, con las necesidades y comodidades de hoy en día.

 

Este lujoso hotel, con vistas al lago Charco de la Boca, en el parque nacional de Doñana, está situado en una casa típica rociera a 19 km de la playa de Matalascañas y a un paso de Sevilla y Huelva, en pleno Parque Nacional de Doñana.

 

 

Las habitaciones, elegantes y de estilo rústico de campo, tienen suelos de baldosas y techos con vigas de madera. Además, están equipadas con todo el confort de un hotel actual, con televisión de pantalla plana, Wi-Fi gratis, calefacción, aire acondicionado, etc. Su impresionante Junior Suite, con vistas a las marismas dispone de un amplio espacio para el disfrute de su estancia. Se organizan actividades como senderismo, excursiones en todoterreno y paseos a caballo.

 

 

Hotel La Malvasía es un hotel integrado perfectamente en su entorno, donde el cliente puede disfrutar de la experiencia de estar en la aldea del Rocío disfrutando de sus tradiciones y gentes sin renunciar al confort y al mejor servicio.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Imprescindible en Sevilla

 

Real Alcázar de Sevilla

 

La Giralda, la Catedral y el Alcázar

Entre todos los edificios históricos que Sevilla atesora resaltan, seguramente, tres construcciones que no te puedes perder de ningún modo. Un conjunto que, junto al Archivo de Indias, fue declarado por la UNESCO Patrimonio de la Humanidad: El Real Alcázar, la Giralda y la Catedral. El mundo del cine en múltiples ocasiones, o series como Juego de Tronos, ya se han rendido a sus encantos.

 

Plaza España

 

La Plaza de España

La Plaza de España es un espectáculo de luz y majestuosidad. Encuadrada en el Parque de María Luisa, esta plaza fue diseñada por el gran arquitecto sevillano Aníbal González como espacio emblemático de la Exposición Iberoamericana de 1929. El resultado fue una plaza-palacio única en el mundo. Sus proporciones son fastuosas; cuenta con una superficie total de 50.000 metros cuadrados, convirtiéndose sin duda en la plaza más imponente de España. La Plaza de España ha enamorado a diversos directores de cine. Este monumento ha sido escenario de célebres películas como Lawrence de Arabia o el Episodio II de Star Wars: El ataque de los clones.

 

El flamenco

El Flamenco es seguramente la expresión más pura del folklore andaluz. Cuentan que sus orígenes se relacionan con la llegada de los gitanos en el siglo XV a las campiñas gaditanas de Jerez y a Sevilla. A mediados de siglo XIX se populariza a través de los cafés cantantes.

 

En Sevilla puedes disfrutar diariamente de la representación de este arte en todo su esplendor en los conocidos tablaos flamencos -herederos directos de los antiguos cafés cantantes-, en las peñas de los barrios, en espacios temáticos, en determinados bares y, por supuesto, en festivales como la Bienal. Y con respecto a su faceta en movimiento, puedes descubrir su magia visitando el Museo del Baile Flamenco.

 

Los Maestros Velázquez y Murillo

La vida es barroca. Detrás de esta frase hay toda una filosofía de vida. Desde siempre el arte se ha desarrollado en Sevilla casi de forma natural, como una consecuencia de la experiencia vital que aporta la ciudad. De todas las épocas artísticas de Sevilla destaca El Barroco, quizás por fusionarse especialmente con nuestra forma de ver la vida. Y dos pintores sevillanos sobresalen en esa especial forma de mirar la realidad: Velázquez y Murillo.

 

Para ver sus principales obras en Sevilla, acércate al Centro Velázquez, donde destaca Santa Rufina. Sevilla rinde homenaje a su pintor más universal con una estatua en la Plaza del Duque.

 

Bartolomé Esteban Murillo es otro grande de la pintura barroca sevillana. El Museo de Bellas Artes (la segunda pinacoteca de España) posee una enorme colección de sus obras. La hermosa plaza del museo está presidida por su estatua. También en el Hospital de La Caridad puedes admirar la calidad de Murillo, contemplando los cuadros que adornan sus paredes.

 

Tarde en Triana

 

Triana, el encanto de lo singular

Un rápido repaso por la historia. Los orígenes de Triana se remontan a la era tartésica. Este núcleo de población en la margen derecha del río Betis (nombre romano del Guadalquivir), sirvió a las legiones romanas para establecer un campamento, próximo a Itálica y frente a Híspalis. Fueron los almohades quienes construyeron el primer puente que lo unía con la ciudad, un puente de barcas situado donde hoy se encuentra el famoso Puente de Triana.

 

En los siglos XV y XVI, Triana tuvo presencia en aquellas expediciones marítimas que aspiraban a conocer nuevos mundos. Su Escuela de Mareantes instruyó a muchos navegantes de la época que formaron parte en viajes como la llegada de Cristóbal Colón a América o la Vuelta al Mundo de Magallanes y Elcano, cuya partida se realizó también desde estas orillas. En la Plaza de Cuba, una esfera marca la milla cero de la primera circunnavegación a la Tierra. 

 

Y también la historia ha dejado su capítulo tenebroso. El Castillo de San Jorge fue escenario de las temibles persecuciones de la Inquisición. Hoy en día puedes visitar sus restos y conocer su historia bajo el Mercado de Triana.

 

Lo primero que percibes cuando das tus primeros pasos por Triana es que posee una identidad propia, el resultado de ser un barrio nacido al otro lado del río. Esta separación que marca el río Guadalquivir con Sevilla no ha impedido, sin embargo, que Triana haya aportado muchas de las principales señales identitarias de la ciudad. Rasgos inconfundibles como el arte cerámico o el arte flamenco tienen su germen en Triana. Y no es casualidad que en ambos casos hablemos de “arte”.

 

Triana es la cuna de un gran número de artistas flamencos (grandes guitarristas, cantaores y tonadilleras han nacido o se han criado aquí), insignes alfareros, históricos navegantes… Seguro que este barrio tiene la capacidad natural de inspirarte.

 

La inspiradora poesía de Sevilla
Gustavo Adolfo Bécquer

Es la quintaesencia del romanticismo literario. Un poeta que, tras casi 150 años de su muerte, sigue reflejando perfectamente (así, como si estuviera reviviendo en el tiempo) los avatares del amor. Porque el amor se renueva, se suceden nuevas historias y sensaciones y la poesía de Bécquer siempre es leída con la misma pasión y desazón. De hecho, Bécquer sigue pareciendo “moderno” en su estilo, en su visión de la vida y del más allá.

 

Glorieta de Bécquer en Sevilla

La glorieta de Bécquer en el Parque de María Luisa es un lugar para detenerse y si quieres hasta para reflexionar y sentir cosas especiales. Aquí verás representados, junto a un busto del poeta, los tres estados del amor: el “amor ilusionado”, el “amor poseído” y el “amor perdido”.

 

Bécquer nació en el barrio sevillano de San Lorenzo, en el número 28 de la calle del Conde de Barajas. Un paseo por este barrio tranquilo te llevará a la Casa Bucarelli. Aquí vivía la amada a la que Bécquer dedicó estos versos: “Volverán las oscuras golondrinas en tu balcón sus nidos a colgar“.

 

Si impactante puede ser tu experiencia en Sevilla, perdurable en el tiempo serán sus sensaciones. Antonio Machado transmite con pureza esta huella, los primeros años vividos en la Casa de las Dueñas, donde su padre trabajaba como administrador. Disfruta hoy de la visita a este bucólico palacio y contempla el famoso huerto claro donde madura el limonero…

 

Luis Cernuda es una de las figuras más destacadas de la Generación del 27, corriente literaria sin la cual la poesía no sería lo que es hoy en día. Por cierto, ¿sabías que la Generación del 27 vivió su bautismo (una especie de evento iniciático) en el Ateneo de Sevilla?

 

Cernuda expresa como nadie la atmósfera de Sevilla, y esas imágenes que adquieren todo su significado existencial en la distancia, en el recuerdo. Su casa natal en la calle Acetres, su vivienda de la Calle Aire o la Calle Judería, donde se encontraba el famoso magnolio de Ocnos, son lugares que te recordarán la calidad de su obra.

 

“Sobre las tapias del jardín, brotaba cubriéndolo todo con sus ramas el inmenso magnolio. Entre las hojas brillantes y agudas se posaban en primavera, con ese sutil misterio de lo virgen, los copos nevados de sus flores. Aquel magnolio fue siempre para mí algo más que una hermosa realidad: en él se cifraba la imagen de la vida.”

 

El Parque de María Luisa y otros jardines

El Parque de María Luisa es el más famoso de Sevilla y uno de sus pulmones verdes. Antiguamente eran jardines privados del Palacio de San Telmo, y fueron donados en 1893 por la infanta María Luisa Fernanda de Borbón (duquesa de Montpensier) a la ciudad. Fueron reformados, por el ingeniero francés Jean-Claude Nicolas Forestier, conservador del bosque de Boulogne en París, que le dio un toque romántico, inspirado en los jardines del Generalife, la Alhambra y los Alcázares de Sevilla.Muy próximo al parque de María Luisa y la antigua fábrica de tabacos, se encuentran los Jardines del Prado, antiguamente utilizados para emplazar la Feria de Abril. Si duda, estos jardines disfrutan de una situación estratégica, ya que en la zona convergen numerosas líneas de autobuses de la ciudad, el tranvía y la estación de autobuses turísticos.

 

Glorieta de los Hermanos Álvarez Quintero en Sevilla

 

Situado en el barrio de los Remedios cerca del lugar donde en abril de celebra la Feria de Sevilla, el Parque de los Príncipes debe su nombre a los anteriores reyes Don Juan Carlos y Doña Sofía, que eran príncipes cuando se inauguró el parque. En su interior existen dos zonas de recreo infantil, una zona para practicar deportes, una zona para los perros y una ría llena de patos con una isleta central a la que se accede por medio de un puente. En cuanto a su vegetación, predominan los rosales por todo el parque y la colección de cítricos; aunque, podemos encontrar naranjos, jacarandas, tipuanas y ciruelos de Japón, entre otros.

 

Los Jardines de La Buhaira

Se encuentran divididos en dos espacios. Por un lado, puedes encontrar el Jardín de Palacio, caracterizado por una plazoleta con una fuente, dos grandes estanques rectangulares, palmeras datileras, vegetación autóctona y una recuperada alberca islámica junto a un antiguo palacio mudéjar. En el otro lado, encontrarás el Jardín de la Historia, caracterizado por arriates, pequeños estanques, pérgolas y zonas ajardinadas. Tras haber contemplado las maravillas que recogen estos jardines podrás descansar en los bancos que existen por todo su espacio mientras los pequeños se divierten en su parque infantil.

 

Los Jardines de Murillo 

Son fruto de una cesión en 1911 de la Huerta del Retiro del Alcázar. Su diseño final es obra del arquitecto Juan Talavera y Heredia. Presentan una composición basada en caminos en retícula formados mediante setos y pavimentos que, en sus encuentros, crean glorietas de planta octogonal en las que se disponen fuentes centrales y bancos de fábrica recubiertos de azulejería. Los parterres resultantes están ocupados por densas masas de vegetación que otorgan al recinto un ambiente íntimo. Los jardines terminan en la plaza de Refinadores, presidida por una estatua dedicada a Don Juan Tenorio.

 

El origen del Parque Magallanes, dentro del conjunto de la Torre Sevilla promovido por CaixaBank, surge con el objetivo de crear un espacio público ajardinado de calidad de más de 40.000 metros cuadrados para la ciudad de Sevilla. El proyecto, diseñado por el arquitecto Guillermo Vázquez Consuegra, responde a criterios de paisajismo y sostenibilidad medioambientales, respetando los más de 200 árboles existentes, a los que se suman otras más de 190 nuevas unidades de árboles de diferentes especies. Entre estos nuevos bosquetes se incorpora una red de caminos y una pérgola vegetal que aportará sombra para disfrutar del paseo.

 

Entrevista a Enrique Tiscar de Kaizen Hoteles

Enrique Tiscar | Kaizen Hoteles

Aleix Aguilera - 4 abril, 2019

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